Miedo, Dudas y Espejos

A pesar del entusiasmo inicial, el miedo se coló rápidamente en nuestras conversaciones. Crear un emprendimiento real implicaba enfrentarnos a dudas profundas, inseguridades personales y obstáculos que jamás habíamos considerado. Jonathan temía perder los pocos ingresos estables que tenía. Daniela dudaba de si su talento sería suficiente. Nehuén se preocupaba por el compromiso que implicaba sostener un proyecto tan grande. Tadeo sentía que quizás el sueño era demasiado ambicioso para nosotros. Yo también dudaba, y mucho: me preguntaba si realmente éramos capaces de convertir una idea hermosa en un negocio verdadero.

Las preguntas se acumulaban: ¿De dónde sacaríamos el dinero? ¿Cómo conseguiríamos productos profesionales? ¿Qué pasaría si nadie venía? ¿Y si fracasábamos? Estas dudas nos paralizaron durante varios días. Incluso consideramos abandonar la idea antes de empezar. Parecía más seguro seguir como estábamos, cada uno en su pequeño mundo ordenado.

La resistencia era fuerte porque aceptar la llamada significaba cambiar nuestras vidas para siempre. Y aunque la chispa estaba encendida, todavía no teníamos el valor para enfrentar el fuego por completo. El rechazo a la aventura fue real. Pero el deseo de crear algo más grande que nosotros seguía latiendo bajo la superficie, esperando el momento adecuado para vencer el miedo.




Comentarios

Entradas populares